Riesgos en el traslado de vehículos eléctricos e híbridos en México
Mecánicos especializados advierten que procedimientos incorrectos de arrastre pueden dañar gravemente los motores y baterías de los nuevos modelos electrificados.

La presencia de automóviles híbridos y eléctricos en las vialidades mexicanas ha crecido exponencialmente en los últimos meses. Sin embargo, este cambio tecnológico ha generado desafíos inesperados para los servicios de asistencia vial y los talleres mecánicos, quienes enfrentan dificultades al realizar maniobras básicas como el remolque de estas unidades.
Joni, un mecánico con años de experiencia en deshuesaderos y talleres de recuperación, señala que el desconocimiento sobre la arquitectura de estos vehículos es un factor de riesgo. Según el especialista, si una grúa remolca un auto eléctrico o híbrido con las ruedas motrices girando libremente sobre el asfalto, se corre el peligro real de quemar los motores eléctricos debido a la generación de energía no controlada durante el arrastre.
Esta situación ocurre porque, al girar las ruedas, los motores eléctricos actúan como generadores de corriente, pero sin un sistema de enfriamiento activo ni una gestión electrónica adecuada, la energía puede sobrecalentar los componentes internos. Los expertos en asistencia en carretera han notado que, si bien los autos eléctricos fallan estadísticamente menos que los de combustión interna, los errores humanos durante el servicio de auxilio pueden causar daños mecánicos permanentes.
La falta de capacitación estandarizada para los operadores de grúas en México se ha vuelto un tema de preocupación para los propietarios de estos vehículos. Actualmente, el protocolo exige el uso de plataformas tipo 'cama baja' para evitar que cualquier rueda del vehículo entre en contacto con el suelo durante el traslado, una práctica que aún no es universal en todos los servicios de auxilio vial del país.
Ante este panorama, especialistas del sector automotriz recomiendan a los automovilistas verificar siempre el manual del usuario antes de solicitar una grúa. Es fundamental informar al operador sobre el tipo de propulsión del vehículo, asegurando que el traslado se realice bajo las normas técnicas que protejan tanto la batería de alto voltaje como los motores de tracción ante posibles sobrecargas eléctricas.


