José Ulises Bernabé García y su papel en el caso Ayotzinapa
José Ulises Bernabé García, exjuez de barandilla en Iguala, permanece como una figura central en las investigaciones sobre la desaparición de los 43 estudiantes.

José Ulises Bernabé García es identificado en las investigaciones oficiales como una de las piezas clave relacionadas con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014. En aquel momento, Bernabé García se desempeñaba como juez de barandilla en el municipio de Iguala, Guerrero, posición desde la cual habría tenido contacto directo con los normalistas que fueron detenidos por elementos policiales durante la noche de los hechos.
La relevancia de su figura radica en los testimonios recabados por la Fiscalía General de la República y los informes de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa. Según las indagatorias, el entonces funcionario habría presenciado el ingreso de los estudiantes a las instalaciones municipales y su posterior entrega a grupos delictivos que operaban en la región, una narrativa que ha sido fundamental para reconstruir la cadena de mando y las omisiones institucionales de aquella noche.
Tras el inicio de las investigaciones ministeriales, Bernabé García fue señalado por su presunta responsabilidad en actos de omisión y posibles vínculos con la delincuencia organizada que controlaba la seguridad en Iguala. A lo largo de los años, su situación jurídica ha sido objeto de diversos procesos judiciales, siendo requerido por las autoridades federales para esclarecer su participación exacta en la entrega de los jóvenes y el ocultamiento de información sobre su paradero.
El caso contra Bernabé García simboliza las dificultades del Estado mexicano para desarticular las redes de complicidad que permitieron la desaparición de los normalistas. A pesar de los esfuerzos de la FGR y el seguimiento constante por parte de los padres de los estudiantes, el proceso legal contra el exjuez de barandilla continúa siendo un punto de atención en la búsqueda de justicia, reflejando el entramado de corrupción que permeaba en las autoridades municipales de Guerrero hace una década.


